Smart City

Cómo se convierte una ciudad ‘tonta’ en inteligente

Si para los gurús del urbanismo las ciudades fueran un lienzo en blanco, construirían un lugar con más árboles y menos humo, más parques y menos asfalto, más bicis y menos atascos, mejor comunicación y, en definitiva, armonizadas con sus habitantes. Pero como no queda otra que edificar sobre lo construido, se debe buscar la forma de reinventar las ciudades, estar en una constante mejora que las acomode a las personas que viven y vivirán en ellas. Hacer las ciudades lugares inteligentes. Construir las llamadas ‘smart cities’.

Las ciudades son escenario de vida y convivencia y deben responder a las necesidades que continuamente reclaman sus habitantes. El crecimiento demográfico, la globalización y la evolución tecnológica retan su futuro. El objetivo de las ‘smart cities’ es convertir los municipios en lugares eficientes, donde hacer un uso inteligente de las tecnologías que logren más calidad de vida. La semana pasada, Barcelona representó estas ciudades superdotadas al celebrar el congreso anual de Smart City Expo World Congress que se dedicó a debatir y exponer propuestas que transformen el  comportamiento futuro de las urbes.

La cita se centró en qué herramientas usar para hacer la vida más fácil a los ciudadanos: ahorro energético con la reutilización de materiales y recursos, favorecer el uso de vehículos no contaminantes, y unos lugares que prioricen al ciudadano. Y para encajar toda esa teoría a la realidad, varios expertos consultados nos han dibujado qué puntos seguir para que tu ciudad pase de silly city a smart city:

Información, información y más información. No hay una solución única para todos los problemas. Por eso, para mejorar la gestión de la ciudad, primero necesitas saber cómo funciona cada caso y luego saber qué acciones tomar. “Para dar soluciones de valor, primero debes comprender la ciudad y eso pasa por disponer de datos con los que analizar las tendencias a lo largo del tiempo”, cuenta Josep Paradells, director del centro de investigación e innovación en Internet i2cat. La captación y visualización de datos masivos son esenciales para crear soluciones urbanas que se adelanten al futuro. Y para tener un histórico de esos datos, necesitarás digitalizarlos en plataformas de big data habilitadas.

El ciudadano, la clave de todo.  Cada uno de nosotros somos una fuente activa de información.  Y para construir una ciudad con confianza y transparencia, es requisito indispensable involucrar e implicar al ciudadano escuchándolo. “Todos los temas que estamos lanzando en Buenos Aires tiene como eje la participación ciudadana”, cuenta Andy Freire, ministro de Modernización, Tecnología e Innovación de la Ciudad de Buenos Aires. Ya son varias ciudades las que siguen el ejemplo de Buenos Aires y han puesto en marcha plataformas donde escuchar a sus ciudadanos y guiar sus políticas de cambio según sus intereses. “El éxito de una ‘smart city’ pasa por responder a las necesidades de sus habitantes”, cuenta Gregorio Planchuelo, director general de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid.

Visualizar beneficios a corto plazo. No basta con escuchar a los ciudadanos, las ciudades deben responder rápido. “Dar beneficios a corto plazo hará ver que el ciudadano es el que tiene en la mano su transformación y no es una cosa de las instituciones”, explica Paradells. Una ‘smart city’ no tendría sentido si solo mira por los intereses gubernamentales. Los ciudadanos no verán una ciudad en común si no visualiza los cambios en los que han contribuido. Un ejemplo de ello serían las propuestas de reforma de la Plaza España de Madrid o la reforma de la Meridiana en Barcelona planteadas y gestionadas a través de las plataformas Decide Madrid y Decidim Barcelona respectivamente

No solo es transformación digital, es transformación social. Muchos cambios que adapten las urbes al futuro no requieren exclusivamente alta tecnología. “Una encuesta que hicimos desde Buenos Aires dio como resultado que solo el 14% de los encuestados asociaban innovación con tecnología. El resto, con modernidad”, explica Freyre. El cambio no solo se reduce en usar las mejores aplicaciones móviles o lo último en innovación. Un ejemplo de ello, es el cierre del zoológico de Buenos Aires para convertirlo en un parque sin animales. “Una nueva manera de hacer las cosas también es modernizar la ciudad”.

Noticia: elidealista.com

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